
Nacida en Madrid el 29 de agosto de 1924, fue la menor de cuatro hermanos: Carmen, Juan Antonio (ingeniero responsable del pantano granadino de Cubillas), Gregorio y María Dolores, nacidos del matrimonio formado por Juan Antonio Fernández Fernández (Tineo, Asturias, ca. 1886) y Carmen Pradera Fuster (vasca de origen francés), quien era viuda al fallecer su primer marido cuando ella contaba dieciocho años. Durante su infancia María Dolores Pradera vivió entre España y Chile, donde su padre tuvo negocios, primero en Argentina y más tarde en Chile. En este último país llevaba "fábricas de cuero, de muebles y un negocio salitrero", los cuales se torcieron a mediados de la década de 1930, por lo que Fernández los liquidó y volvió a España con intención de instalarse definitivamente. Su prematura muerte a los cuarenta y nueve años en 1935 causó hondo impacto en su joven familia - María Dolores quedó huérfana con 11 años-. La futura artista estudia primero en un colegio laico para ingresar, tras la muerte de su padre, en uno religioso. Inicia el Bachillerato, curso que abandona para comenzar a trabajar en la interpretación. Asimismo, estudia corte y confección y piano. En esa época, residía con su familia en la calle Viriato, en el barrio madrileño de Chamberí.
"Creo que en mis ojos hay algo heredado de mi madre, el colorido y la viveza. Procuro estar alegre. Si no lo estoy, me lo impongo, me cuento chistes de cuando era pequeña y me rio muchísimo, eran unos chistes muy divertidos."